domingo, 16 de mayo de 2010

Escuela renacentista (compositores y estilos)

Introducción

El Renacimiento fue la época con la que se inició la Edad Moderna. Desde el punto de vista histórico, situamos su comienzo en torno a 1350 y va a perdurar hasta 1580, pero musicalmente no se va a iniciar hasta aproximadamente 1400 y finalizará en torno a 1600.

Las características estilísticas que definen la música renacentista son su textura polifónica, que sigue las leyes del contrapunto, y está regida por el sistema modal heredado del canto gregoriano. Entre sus formas musicales más difundidas se encuentran la misa y el motete en el género religioso, el madrigal, el villancico y la chanson en el género profano, y las danzas, el ricercare y la canzona en la música instrumental. Entre los compositores más destacados de este periodo se hallan Josquin Desprez, Palestrina, Orlando di Lasso y Tomás Luis de Victoria.

Podemos dividir el Renacimiento en 3 etapas importantes:
  • I etapa: Renacimiento Inicial (1400-1450)
  • II etapa: Renacimiento Pleno (1450-1520)
  • III etapa: Renacimiento Tardío (1520-1580)

Los dos siglos abarcados por el estilo renacentista suelen ser históricamente divididos en cinco generaciones de compositores.


Primera generación: las escuelas inglesa y borgoñona (1400-1450)

La escuela inglesa nace a finales del primer Renacimiento aunque se va a desarrollar en París ya que el trono inglés va a pedir el trono francés tras la muerte del rey que queda sin descendencia y los ingleses -capitaneados por Enrique V- van a intentar conseguirlo.

La influencia del nuevo estilo inglés se basa en el uso de terceras y sextas como consonancias, hace que fueran desapareciendo los rasgos de la música medieval tardía, tales como la isorritmia y la sincopación extrema, resultando un estilo más límpido y fluido. Si bien se perdió complejidad rítmica, se ganó en vitalidad y el empuje armónico cadencial se convirtió en un aspecto importante hacia mediados del siglo.

Es en esta época cuando fueron gradualmente establecidas las reglas del contrapunto académico. Los más notables autores de este tiempo estuvieron en la órbita del ducado de Borgoña, como Guillaume Dufay y Gilles Binchois. Sus misas presentan ya voces de similar importancia, texturas a cuatro voces, imitaciones y control de la disonancia; sin embargo en sus chansons podemos reconocer aún ciertos rasgos medievales, como las formas trovadorescas (rondeau, virelay, ballade), la textura a tres voces de las que las dos inferiores se cruzan y parecen instrumentales.



La segunda generación franco-flamenca (1450-1480)

Se afianzaron las nuevas reglas del contrapunto, consolidándose la polifonía imitativa en un estilo erudito de frases larguísimas y sofisticadas. Se usaron extensamente las técnicas del canon, convencional o mensural, resultando un complejo estilo que se puede quizás correlacionar con el detallismo imperante en la pintura y la arquitectura de la época. El compositor más importante de este período es Ockeghem.

La tercera generación franco-flamenca: el estilo internacional (1480-1520)

Todavía en torno a 1500 los mejores compositores surgen de las actuales Bélgica y norte de Francia, fruto de una larga tradición local que exportaba maestros de capilla a toda Europa, y especialmente a Italia. Se atreven a incluir más voces (habitualmente 8 voces), la utilización de la técnica compositiva canon y el contrafactum. Aparece así uno de los mayores genios de la historia musical, Josquin Desprez, cuyo estilo claro, limpio y elegante se convierte en modelo de estilo polifónico para toda Europa: cadencias claras y frecuentes, secciones a dos o tres voces, pasajes homofónicos que subrayan el texto, clara articulación general de la forma, líneas melódicas equilibradas y de apariencia sencilla. Gracias a su enorme influencia y a la imprenta se consolidará un estilo internacional renacentista común en Alemania, Italia, España, Francia e Inglaterra.




La cuarta generación: escuela española (1520-1560)

A finales del segundo Renacimiento va a empezar a surgir otras Escuelas Renacentistas. El más destacado va a ser el primer Renacimiento español que está naciendo en ese momento durante el período de los Reyes Católicos. Las Capillas eran lo más conocido en España y aunque los reyes Católicos se casaron seguía habiendo dos: una en Aragón y otra en Castilla. Solo a la muerte de Isabel, Fernando unificó las dos capillas como La Capilla Real.

Además es el primer país que cuenta con capillas catedralicias (Sevilla) con la peculiaridad de que estaba compuesta por voces blancas y además danzantes (Seinsen). Se consagró la misa y el motete pero no innovan incluso siguen con las características italianas iniciales.

Sin embargo en lo que sobresaldrá será en su música profana: villanesca (tiene por inspiración las canciones pastoriles), romance (versión renacentista del cantar de gesta), Ensalada (canción cortesana formada por estrofas y estribillos). El compositor más destacado será Cristóbal de Morales.

La quinta generación (1560-1600)

Teniendo entonces el oficio de músico (cantor, maestro de capilla, organista, ministril...) una gran dependencia de la Iglesia, la convulsión provocada por la Reforma protestante y la Contrarreforma afectó de lleno al estilo musical. Pasado el peligro de supresión de la polifonía (que sí se ejecutó entre algunos reformistas radicales), el concilio de Trento desalentó la excesivamente compleja por impedir la comprensión del texto, fomentando la homofonía y en general la claridad. Palestrina vino a cultivar un fluido estilo de contrapunto libre en una densa y rica textura en la cual las disonancias eran seguidas por consonancias en cada pulso, y los retardos eran muy habituales. Este estilo quedó fijado como modelo para la música religiosa de su tiempo y desde entonces para la enseñanza del contrapunto académico. Coetáneos de Palestrina fueron algunos de los polifonistas más reconocidos por la posteridad: Orlando di Lasso, Tomás Luis de Victoria y William Byrd.




En este último período en Francia su aportación va a ser a la chanson, en Alemania dos nuevas formas musicales: lied y quodlied y en Italia la aportación va a ser al madrigal y a la lauda. Sin embargo España vive una división regional en escuelas (andaluza, castellana y catalana-aragonesa).

Esta última etapa va a ser el puente existente entre el Renacimiento y el inicio del Barroco.